Núria Vives
¿Quieren tener la oportunidad de... conocer gente de todo el mundo y a la vez conocerse más a ustedes mismos? ...¿aprender a ayudar a los demás de forma desinteresada? ...¿profundizar en diferentes culturas? ...¿escuchar otros puntos de vista?
¿Quieren tener la oportunidad de... conocer gente de todo el mundo y a la vez conocerse más a ustedes mismos? ...¿aprender a ayudar a los demás de forma desinteresada? ...¿profundizar en diferentes culturas? ...¿escuchar otros puntos de vista? Entonces están preparados para ir a vivir una experiencia única en un rincón utópico de este mundo, situado en la Suiza francesa. Perdidos entre montañas, dónde podrán compartir lo que quieren y más, con otras personas.
“Mountain House” o la Casa de la Montaña, es un castillo en la cima de una montaña, situado en la villa de Caux. Este lugar es dónde he estado colaborando este verano 2006, para la red internacional “Iniciativas de Cambio”, durante el ciclo de conferencias que tiene lugar allí cada verano desde hace exactamente 60 años. Vengan de dónde vengan serán bien recibidos, siempre si tienen buenas intenciones y están dispuestos a abrir su mente para enriquecerse de la experiencia.
¡Hola! Me llamó Núria, soy catalana. Este verano he tenido la oportunidad de vivir una de las experiencias más ricas de mi vida hasta el momento. He estado ayudando en el equipo de la cocina que se encargaba de preparar la comida para todos los asistentes a las conferencias, en concreto, en el equipo de vegetales. Allí, junto a dos lindísimas ancianas, hemos intentado tenerlo todo listo para que el equipo de cocina pudiera preparar, para todos nosotros, unos ricos manjares.
Un trabajo tan sencillo, como lavar, pelar y si es necesario cortar, desde patatas, zanahorias,...hasta la lechuga para preparar la ración de ensalada diaria para todos, se ha convertido en una tarea muy enriquecedora. La realizábamos junto a nuestro equipo de ayudantes desde las 6:30 am hasta media mañana, esto nos permitía estar disponibles para asistir a la mayoría de las conferencias y actividades que se estaban llevando a cabo.
Yo siempre me he considerado una persona abierta y me encanta conocer gente nueva. Así me presenté en Caux el día 26 de junio de este año, con los cinco sentidos conectados para poder aprovechar al máximo. El sitio ya lo conocía porque había estado otra veces, pero nunca por tanto tiempo. Esta vez la convivencia con los internos (jóvenes que vienen para responsabilizarse de las diferentes tareas que se tienen que desarrollar para que el sitio funcione) ha sido muy interesante. Como sabemos todos la convivencia no es fácil, pero la cosa se complica si además vienes de rincones totalmente opuestos del planeta, con diferentes climas, lo cuál condiciona diferentes formas de pensar, de actuar, de ver las cosas, etc.
Por otro lado, los temas que se abordaron durante el ciclo de conferencias han sido muy variados. Empezamos trabajando más la parte emocional de la persona...con la participación de algunos jóvenes del programa “Action for Life”, quienes supieron poner en escena actitudes y hechos que nos ayudaron a darnos cuenta de la realidad en la que vivimos. A continuación, la semana de los artistas que pusieron un toque de fantasía a las conferencias. Después una dura conferencia para mí personalmente, donde lo que más destaco fue el tema de los medios de comunicación y su influencia en nuestras vidas. Y finalmente, la esperada conferencia sobre el continente africano; fue una de las mejores vivencias del verano, ya que África y su gente eran una parte del mundo totalmente desconocida para mí.
Se me hace muy difícil resumir todos las cosas que he vivido o aprendido este verano, como las aventuras con los diferentes idiomas por ejemplo. Ha sido un constante proceso de evolución; el hecho de poder aprender cosas nuevas cada día de la gente que te rodea es un regalo, y más cuando estás personas tienen unas experiencias de vida muy ricas.

